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Renée Fleming en el Teatro Colón : Ha pasado mucho tiempo…
La soprano norteamericana regresó al escenario porteño luego de 21 años, para deslumbrar con un recital que abarcó diferentes estilos y permitió disfrutar de distintas facetas de una voz que conserva toda su belleza. Por Ernesto Castagnino
 

Renée Fleming, junto al pianista Gerald Martin Moore, en el Teatro Colón, 2012

Recital de RENÉE FLEMING, soprano. Junto a Gerald Martin Moore, piano. Concierto del Abono Bicentenario realizado el sábado 10 de noviembre de 2012 en el Teatro Colón. Obras de Claude Debussy, Joseph Canteloube, Erich W. Korngold, Richard Strauss, Giuseppe Verdi, Ruggero Leoncavallo y Francesco Cilea.

Una mujer distinguida y elegante, que ilumina con su sola presencia el escenario vacío, es lo primero que el espectador advierte al hacer su entrada Renée Fleming, la soprano norteamericana más popular y mejor cotizada de las últimas décadas. Con vestidos y joyas de grandes diseñadores —prolijamente consignados en los créditos del programa de mano—, la soprano comienza su recital sin mediar palabra, ningún gesto demagógico, sólo la música.

Y la música se abrió paso con los primeros compases de las Ariettes oubliées de Claude Debussy, sólo tres de las seis piezas compuestas sobre poemas de Paul Verlaine, que fluían desde su garganta llenando la sala con un timbre lírico esmaltado, homogéneo y sin fisuras. Luego fue el turno de tres de los Chants d’Auvergne (Cantos de Auvernia) de Joseph Canteloube, ideales para su voz de sedosa pastosidad.

A continuación de la primera sección “francesa” fue el turno de la alemana, con composiciones de Erich Wolfgang Korngold y Richard Strauss. La bella melancolía del aria de Marietta de La ciudad muerta, uno de los momentos más altos del concierto, junto a un burbujeante y alegre vals en homenaje a Johann Strauss, fueron seguidos de tres conocidos lieder de Richard Strauss: “Ständchen” (Serenata), “Morgen” (Mañana) y “Zueignung” (Dedicatoria), un compositor con el que Fleming tiene evidente afinidad.

Desgranó los hermosos versos con profundo sentimiento y preparó el terreno para la siguiente sección, italiana, que inició con la escena de Desdémona en el Otello verdiano, rol que ha cantado junto a Plácido Domingo en el Metropolitan. A esta altura la voz ya había tomado cuerpo y el dramatismo verdiano inundó la sala a pesar de un final algo abrupto debido a la ansiedad del público que comenzó a aplaudir antes del “amen” final.

La bohème de Ruggero Leoncavallo, una obra que quedó opacada por su homónima pucciniana, contiene bellas arias como “Musette svaria sulla bocca viva” (Musette canta  con labios encantadores) y “Mimì Pinson, la biondinette” (Mimì Pinson, la rubiecita) dos simpáticos y vivaces retratos de las protagonistas femeninas. Un breve recreo antes de volver a sumergirse en el más bello lirismo italiano con “Io son l’umile ancella” (Soy la humilde servidora) de Adriana Lecouvreur de Francesco Cilea, una pieza de gran impacto con la que cerró el recital, desplegando unos pianísimos y medias voces de gran belleza.

Renée Fleming en el Teatro Colón, 2012

A una ovación sostenida y sincera, Fleming respondió con cinco bises: el aria “Mĕsíčku na nebi hlubokém” (Pequeña luna que desde lo alto del cielo) de la ópera Rusalka de Antonín Dvořák, de la que ha hecho una verdadera creación, el aria “Summertime” de la ópera Porgy & Bess de George Gershwin, algo sobreactuada, de las Canciones amatorias la bella “No lloréis ojuelos” de Enrique Granados, único momento en la noche en que la cantante se dirigió al público pidiéndole clemencia por ser la primera vez que cantaría en español y agregando “estoy muy feliz de estar aquí, ha pasado mucho tiempo…” El siguiente bis fue el aria “O mio babbino caro” de Gianni Schicchi y concluyó con “Les filles de Cadix” de Leo Delibes.

El pianista Gerald Martin Moore fue un buen acompañante, con especial lucimiento en los lieder straussianos. Un recital verdaderamente disfrutable de una cantante de enorme versatilidad y sensibilidad que puede —como quedó demostrado— transitar diferentes géneros y estilos con gran musicalidad y profesionalismo. Esperemos que no pase demasiado tiempo antes de su próxima visita.

Ernesto Castagnino
ecastagnino@tiempodemusica.com.ar
Noviembre 2012


Fotografías gentileza Teatro Colón
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Publicado el 20/11/2012
     
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