Lunes 10 de Mayo de 2021
Una agenda
con toda la música






Conferencias, cursos,
seminarios y talleres

Convocatorias y concursos
para hacer música

Buscador


FacebookTwitterBlogspot
 

“Giulio Cesare in Egitto” de George Frideric Handel : Un héroe barroco
Por Luciano Marra de la Fuente
 

Historia antigua con trajes barrocos

Nidia Palacios (Cesare) y Paula Almerares (Cleopatra) en la escena final de Giulio Cesare in Egitto, producción de Gustavo Tambascio, Teatro Argentino de La Plata, 2010 / Foto de Guillermo Genitti

Uno de los éxitos más importantes de Handel en Londres fue Giulio Cesare in Egitto, estrenada el 20 de febrero de 1724 en el King’s Theatre de Haymarket. El compositor había sido nombrado “Master of the Orchester with a Sallary” (Maestro de la Orquesta con un Salario) de la Royal Academy of Music —una compañía creada en 1719—, para la cual escribió catorce óperas a lo largo de diez años que duró la compañía. Una de las razones del éxito de Giulio Cesare, como señala el especialista inglés Winton Dean, tuvo que ver con la elección del tema del libreto de Nicola Haym: la relación amorosa entre dos de las figuras más conocidas de la Antigüedad, Julio César y Cleopatra. Esto posibilitó que el público accediera a la obra sin tener que descifrar una trama llena de intrigas complicadas, que era lo usual para las operas serias de ese entonces.

Otra de las razones del triunfo fue, sin lugar a dudas, el contar con un plantel de cantantes que eran lo mejor de Europa en ese momento, una tarea de selección que hacía el propio compositor en sus viajes continentales. El castrato alto Senesino y la soprano Francesca Cuzzoni brillaron como Cesare y Cleopatra, bien secundados por la soprano Margherita Durastanti como Sesto, la contralto inglesa Anastasia Robinson como Cornelia, el otro castrato alto de la compañía Gaetano Berenstadt como Tolomeo y el barítono Giuseppe Boschi como Achilla. Es que el compositor escribía las arias pensando en esos cantantes y sus cualidades vocales, logrando una unión muy estrecha entre el cantante y el personaje en términos dramáticos.

La partitura posee cuarenta números distribuidos en los tres actos del drama, entre los cuales encontramos dos coros, dos dúos, tres recitativos accompagnatos, tres ariosos —una forma intermedia entre el aria y recitativo donde la palabra tiene un peso dramático y melódico— y treinta arias. Cesare y Cleopatra, obviamente, encabezan la mayoría de los números solistas, además de poseer un dúo amoroso en la última escena. Cada versión que se representa actualmente toma decisiones sobre esa partitura —si se la interpretara completa duraría alrededor de tres horas y cuarenta minutos—, muchas veces suprimiendo algunas arias, ya sea por cuestiones prácticas o dramáticas. La representación de una ópera barroca, hoy en día, debería ser un hecho vivo que se relaciona con los medios que se cuentan a la hora de hacer la obra.

Franco Fagioli, protagonista de Giulio Cesare in Egitto, producción de la Ópera de Oslo, 2007

Las arias del emperador romano muestran la variedad del personaje, que va desde su carácter enérgico y marcial —el aria di bravura “Empio, dirò tu sei” del primer acto, por ejemplo, con su vertiginoso tempo y vocalizaciones sobre la palabra “crudeltà”—, su pensamiento calculador —el andante “Va tacito e nascosto” en donde la metáfora del cazador se materializa con el corno solista obligatto— hasta su enamoramiento por Cleopatra —“Se in fiorito ameno prato” del segundo acto, por ejemplo, con violín obligatto que, en estilo de concierto, dialoga y hace eco de lo que Cesare canta, aludiendo al canto de los pájaros del texto. Hay otros dos momentos destacados para Cesare: el recitativo accompagnato “Alma del gran Pompeo” en el primer acto —frente a la urna con las cenizas de su otrora rival Pompeyo, asesinado por el faraón Tolomeo— de carácter profundo y expresivo, y la scena del tercer acto “Dall’ondoso periglio”, en la cual la introducción del recitativo accompagnato inicial se integra al aria da capo, cuya sección central es mitad arioso y mitad accompagnato, además de los expresivos cambios de tempo.

El personaje de Cleopatra es dominante en escena por ser el motor del drama y así lo demuestran sus arias. Si bien posee cuatro allegros y una virtuosa aria di tempesta en el tercer acto —donde la metáfora de la tormenta relacionada a la ebullición de sentimientos está en profusos melismas y pirotecnia vocal—, es en los largos expresivos donde Cleopatra encuentra su verdadera voz y sentimientos. En el segundo acto vestida de Virtud y en plan de conquistar a Cesare canta “V’adore, pupille”, con acompañamiento de dos orquestas —una en escena integrada por oboe, violines, viola, tiorba, arpa, fagot y violoncellos, y la otra habitual en el foso—; “Se pietà di me non senti” del final de ese acto —con vocalizaciones muy expresivas sobre las palabras “morirò” y “spirerò”— y, del tercer acto, “Piangerò la sorte mia” —cuya sección central de carácter vengativo en allegro contrasta con la tristeza sublime inicial.

El resto de los personajes tienen arias que muestran sus diferentes personalidades. Sesto, el hijo de Pompeyo, expresa de manera diferente su carácter adolescente y sed de venganza, desde su vertiginosa entrada “Svegliatemi nel core” —otra aria donde la sección central es contrastante, un expresivo largo con flautas— hasta la virtuosa “La giustizia ha già sull’arco” del tercer acto, pasando por el expresivo andante “L’angue ofesso mai riposo” del segundo acto —la serpiente del texto es representada por la línea continua de las cuerdas. Su madre, Cornelia, posee un aria por acto —un largo, un andante y para el final un allegro—, más dos expresivos ariosos, dándole el carácter lagrimoso propio del personaje. Son estos dos personajes los que tienen el otro dúo de la ópera, “Son nata a lagrimar”, ya no un dúo entre amantes sino uno maternal, de separación y despedida, que cierra de manera compungida el primer acto.

Natalie Dessay (Cleopatra) en una escena de Giulio Cesare in Egitto, producción de Laurent Pelly, Ópera Nacional de París, 2013 / Foto de Agathe Poupeney

Los otros personajes egipcios, el faraón Tolomeo y su general Achilla, poseen un aria por acto: el primero caracterizado como un tirano en arias en tempo allegro, más un breve arioso donde alaba a las mujeres de su serrallo, y el segundo, en su afán por conquistar a Cornelia con dos allegros y un andante, queda un tanto descolocado dentro del clima dramático reinante. Completan el elenco Curio, un tribuno romano a cargo de un bajo, y Nireno, el confidente de Cleopatra a cargo de un contralto, que no poseen arias, pero que contribuyen al desarrollo de los recitativos.

Es interesante detenerse, por ejemplo, en una escena para mostrar la “sucesión dramática” de la trama para entender la lógica teatral barroca. En el segundo acto, luego de una sucesión de soliloquios (recitativo secco más arias) de Cornelia, Sesto y Cleopatra con diferentes intenciones —una lamentación, un deseo de venganza y enamoramiento—, se desarrolla una escena de revelaciones: Curio viene con la noticia del complot para asesinar al emperador romano y Cleopatra descubre su identidad ante Cesare. Allí es —como señala André Lischke— donde el recitativo secco correspondiente adquiere un peso dramático importantísimo en contraste con las arias precedentes, pero que desemboca en la enérgica aria de Cesare “Al lampo dell’armi” que incluye un breve coro de conjurados fuera de escena.

Si aceptamos esa lógica y vencemos nuestros preconceptos sobre este tipo de óperas, podremos disfrutar plenamente este regreso de Giulio Cesare in Egitto, tras cuarenta y nueve años de injusta ausencia en el Teatro Colón. Tras su estreno platense hace siete años en el Teatro Argentino, la ópera más popular de George Frideric Handel volverá a sonar… ¡Aleluya!

Luciano Marra de la Fuente
editor@tiempodemusica.com.ar
Junio 2017

Para agendar
Giulio Cesare in Egitto subirá al escenario del Teatro Colón el próximo martes 6 de junio y tendrá otras tres funciones el viernes 9, domingo 11 y martes 13. Con dirección musical de Martin Haselböck y dirección escénica de Pablo Maritano, el elenco estará encabezado por el gran contratenor argentino Franco Fagioli, de destacada carrera internacional. Junto a él actuarán Amanda Mejeski (Cleopatra), Jake Arditti (Sesto), Adriana Mastrángelo (Cornelia), Flavio Oliver (Tolomeo), Hernán Iturralde (Achilla) y Martín Oro (Curio). La escenografía e iluminación será de Enrique Bordolini, el vestuario de Sofía Di Nunzio y la coreografía de Carlos Trunsky. Participa la Orquesta Estable del Teatro Colón. Las localidades ya se encuentran a la venta en la boletería del Teatro Colón, Tucumán 1171, de lunes a sábado de 10.00 a 20.00 y los domingos de 10.00 a 17.00. También se pueden adquirir vía telefónica al 5254-9100 o por internet ingresando a www.teatrocolon.org.ar Entradas desde $140.

Anterior                                                                                                                                            < 1 | 2

Este artículo se basa en el artículo del autor, publicado en el programa de mano para las funciones de esta ópera en julio 2010 del Teatro Argentino de La Plata.
Seguinos en
www.twitter.com/TdMargentina y www.facebook.com/tiempodemusica.argentina
__________
 
Espacio de Opinión y Debate
¿Qué te pareció este artículo? Dejanos tu punto de vista en nuestro facebook o nuestro blog. Hagamos de
Tiempo de Música un espacio para debatir.

Compartí esta nota en Facebook o en Twitter

 
Publicado el 05/06/2017
     
WebMind, Soluciones Web Contacto © Copyright 2006/2014 | Todos los derechos reservados