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Mercedes Sosa : La voz de un continente posible
El 9 de julio pasado se cumplió un nuevo aniversario del nacimiento de Mercedes Sosa. TIEMPO DE MÚSICA recuerda a la artista tucumana poniendo de relevancia los atributos que la llevaron a ocupar un lugar preponderante en la historia de la música popular. Por Javier Villa
 

La complejidad y la multiplicidad de factores que conforman la figura de un gran artista popular suele contemplar no sólo cuestiones personales, sino fundamentalmente a la interacción de sus cualidades artísticas con el contexto socio-cultural en el cual se han desarrollado. Mercedes Sosa es uno de los ejemplos más acabados de la relación que un artista establece con su entorno social. Las razones de su estelaridad están fundadas principalmente en su enorme habilidad musical, el color particular de su voz y su compromiso ideológico. Es por estos motivos que su figura icónica ha sido inspiradora para tantos artistas de todas partes del mundo.

La identidad

La síntesis artística que logró Mercedes Sosa probablemente haya estado basada en sus propios criterios estéticos pero la lectura que logró del canto popular está íntimamente emparentada con su historia personal. En numerosas ocasiones la propia Mercedes relataría las dificultades por las que atravesó durante su niñez, pero también añadiría a ese relato el inconmensurable amor de sus padres, que hicieron que esas dificultades fuesen sobrellevadas desde un lugar diferente. En el libro Mercedes Sosa La Negra de Rodolfo Braceli, la artista tucumana resumía las vivencias de aquellos tiempos con un concepto entrañable: “Si tuviera que meter toda mi niñez adentro de una palabra, elegiría felicidad. Fuimos tan pobres pero ¡tan millonarios! Mis padres no sólo eran abnegados, fueron sabios: jamás nos hicieron sufrir su sufrimiento.”

Si hay una palabra que define bien el lugar que Mercedes Sosa habitaba en la música, esa es cantora. No es casual que ella misma señalara con gran tino los alcances de dicho término, ligados a una clara inspiración popular. ¿Pero cuáles fueron los cimientos de esa conciencia, de esa autopercepción que estaba íntimamente relacionada con los demás y que con el tiempo se transformaron en un sello artístico indiscutido?

Para ello hay que remontarse a la provincia de Mendoza. Allí Mercedes intervendría en un movimiento de renovación, de pensamiento y básicamente de acción en pos de forjar una nueva concepción sobre el hecho artístico. Junto con el gran poeta Armando Tejada Gómez, Oscar Matus (por entonces su esposo) y Tito Francia, Mercedes Sosa participó de la creación del “Nuevo Cancionero”. Las líneas rectoras de aquel movimiento contemplaban un notorio interés por la diversidad cultural, el fomento para las nuevas producciones, el interés por las cuestiones históricas, la revalorización del arte popular en sus distintas expresiones y la integración de las diferentes expresiones artísticas. Esta participación significaría un importante precedente para la renovación del folclore, que por aquellos tiempos estaba signado por un cierto prejuicio social, pero también sería una marca muy profunda en la carrera de Mercedes ya que es el puntapié inicial de lo que serían los lineamientos constitutivos de su manera de concebir al canto.

 

El inmenso repertorio de la artista está signado por un profundo interés direccionado a plasmar las realidades sociales desde un posicionamiento ideológico muy claro y rotundo. Temáticas como la desigualdad, la situación de la clase trabajadora, cuestiones de género, sucesos de la historia nacional y latinoamericana, la concientización del sujeto empoderado, entre otras, han sido retomadas y profundizadas a lo largo de su extensa carrera. Es interesante destacar que desde aquella iniciática colaboración con el movimiento “Nuevo Cancionero” se abre paso a una de las características más importantes del modo de ser artista de Mercedes Sosa: la relación empática y colaborativa que establecía con sus pares.

“Ningún artista es solamente un artista porque canta bien. Esto sale del pueblo. Esto sale de una cultura que tiene un artista en general, de la gente, de todos sus compañeros…”

Este concepto pronunciado durante una entrevista del año 1991 para la televisión brasileña, da cuenta de la concepción del arte como reflejo de una sociedad y también de la mirada hacia al otro como par.

Dentro de su concepción artística el canto no era concebido como un medio para exhibir atributos vocales o mero entretenimiento. El canto era la manera de expresar situaciones concretas del entramado social y sus problemáticas. Es este el eje medular de su criterio en la selección del repertorio.

La voz y las aptitudes musicales

 

La manera de cantar de un artista es producto de las características de su voz, del fraseo musical y de la faz interpretativa. Mercedes Sosa poseía una voz muy particular, fácilmente reconocible. Ya desde los inicios de su carrera profesional se evidenciaba una emisión vocal firme y segura, características que la acompañaron a lo largo de su ejercicio profesional. Ubicada dentro del rango vocal central-grave, la voz de Mercedes tenía una colocación sumamente espontánea e intuitiva. Además de las características antes señaladas, su canto poseía un flujo sonoro muy homogéneo y parejo; es lo que habitualmente se denomina como legato y es una cualidad propia de un eximio cantante.

Pero no sólo el atractivo que despertaba estaba asociado a las características de su voz. Uno de sus mayores atributos era la gran musicalidad que ponía al servicio de sus interpretaciones. El concepto de musicalidad remite a una idea global que encierra algunas habilidades musicales. El ejemplo de la artista tucumana ilustra con claridad estas cuestiones. La cantante poseía un absoluto dominio del sentido rítmico, de la ubicación temporal dentro del discurso musical y del manejo de las intensidades (fuerte/suave). Es decir que podía entrar y salir de las frases con suma justeza (nunca atrasando el tiempo en exceso), hacer uso con gran habilidad de la media voz (coronando sutiles finales de frase) y tener un ritmo preciso y bien definido. Del mismo modo era absolutamente respetuosa de los autores ya que no solía añadir notas (o lo hacía pero con extrema economía) a la melodía de las canciones que interpretaba.

Es por estas razones que su canto sonaba matizado y sumamente atractivo, dados los recursos utilizados pero sobre todo los criterios empleados, adaptándolos al carácter del repertorio elegido. Su fraseo musical, sin lugar a dudas, se ubica como uno de los más notables de la interpretación vocal de la música popular.

La interpretación

La interpretación es la manera de mediar la impronta personal de un artista con la producción estética del compositor o autor. Para un cantante la palabra es un pilar fundamental para construir su manera de decir. Mercedes Sosa conocía muy bien estas consideraciones ya que brindaba el relieve necesario para poder extraer el sentido expresivo de los textos que interpretaba. Además su acierto no sólo se circunscribía a lo interpretativo sino que también radicaba en la selección de los autores, revelando su sagacidad como intérprete.

La recreación que hacía de las canciones era tan fuerte, que las hacía suyas. No siendo compositora tenía la capacidad para comprender el sentido del autor, incluso en sus versiones se refleja un sentido musical mucho más acabado que en las versiones originales. Esto se debe al profundo sentido musical antes señalado.

Su capacidad como intérprete le permitía abordar parte de la obra integral de un compositor —como el caso de Yupanqui o de Violeta Parra, entre otros—, diversos ritmos folclóricos —con un profundo conocimiento estilístico— y también obras concebidas especialmente para su voz, como es el caso de Mujeres Argentinas y Cantata Sudamericana, ambas del gran Ariel Ramírez, dos hitos en la carrera de Mercedes y de la música popular argentina.

Aun cuando el terreno más favorable para las cualidades de su voz era el folclore y la canción, Mercedes Sosa supo resignificar su carrera con mucha inteligencia a mediados de los años ’80, acercándose a otros ritmos y a otros públicos. Si bien por entonces su nivel de popularidad era altísimo, le permitió mantenerse y reinventare siempre conservando su natural apego a la excelencia musical.

* * * * *

El canto de Mercedes Sosa recogió temáticas e intereses de las grandes mayorías, situación que convirtió a su excepcional voz en una voz colectiva. Pensar las particularidades de la experiencia musical de su canto, incluye necesariamente a lo comunitario ya que es parte de la esencia de su posición como artista, junto con lo musicalmente excelso.

El impacto que ha producido su canto interpeló a numerosísimos artistas de las más diversas ramas: León Gieco, Víctor Heredia, Teresa Parodi, Martha Argerich, Abel Pintos, Julia Zenko, Jairo, María Graña, Hamlet Lima Quintana, Rodolfo Mederos, Joan Báez, Jaime Torres, Lolita Torres, María Dolores Pradera, Gal Costa, Chico Buarque, Caetano Veloso, Facundo Ramírez, Charly García, Nito Mestre, Fito Páez, Julio Bocca… La lista sería interminable ya que contempla a personalidades nacionales e internacionales provenientes de lenguajes expresivos muy distintos. Esto da cuenta de la transversalidad que provocaba su voz ya que hacía que públicos y artistas diversos se sintieran atraídos por la calidad de su canto.

Martha Argerich y Mercedes Sosa en el Teatro Colón, 2003

Hay algo muy palpable en su arte y es una conexión muy directa con lo afectivo. Probablemente quien lea estas líneas recuerde el gesto amoroso de La Negra al estrecharse en un abrazo con un colega admirado. Esa dimensión de lo emotivo quedaría también reflejada en una entrevista en Suiza durante el exilio. Allí expresaba con notable acierto: “…nada que está prohibido y que ha entrado en el corazón del pueblo puede ser olvidado nunca más...”.

Vuelve a la memoria reciente las imágenes de sus exequias, que más que una despedida fueron una profunda muestra del amor y de la gratitud de un pueblo. No podía ser de otra manera ya que La Negra con su canto hizo, como dice la canción, que lo cotidiano se vuelva mágico.

Javier Villa
Agosto 2017

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Publicado el 02/08/2017
     
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