Martes 21 de Noviembre de 2017
Una agenda
con toda la música


Martes 21
Miércoles 22


Conferencias, cursos,
seminarios y talleres

Convocatorias y concursos
para hacer música

Buscador


FacebookTwitterBlogspot
 

Susana Rinaldi : La constante afirmación de las convicciones
Por Javier Villa
 

3. La realidad social y política actual

Hace varios años que usted demuestra un manifiesto interés por la enseñanza. ¿Cuáles son las dificultades más frecuentes con las que suele encontrarse?
[Luego de formular la pregunta comienzan a oírse las voces del colectivo de mujeres que se estaban manifestando en contra del femicidio de la joven Micaela García. En ese momento se produce un silencio que luego da pie a la respuesta de la entrevistada]
Esto. [Pausa] En mis tiempos no pasaba. Me eduqué con una gran libertad y después vino el oscurantismo con la dictadura militar. A partir de eso cambió todo y hoy es posible esto por ejemplo. Esta desesperación de los jóvenes, que de quién se agarran. No les es suficiente tomarse del padre o de la madre porque muchas veces no los tienen. El amigo deja de serlo, a la amiga la matan, eso es muy duro. Sobrevivir a eso. Nosotros fuimos privilegiados, mi generación. Tuvimos muchos problemas, muchísimos. Pero no esto. Con la voluntad solamente podíamos estudiar, porque no teníamos un Estado que negaba la educación y podíamos ingresar a esa escuela pública según nuestro estudio previo, nuestra capacidad y nuestro esfuerzo, que se veía coronado después con los maestros que esa escuela pública le daba a uno.

Hace pocas semanas usted tuvo una intervención en el programa televisivo de Mauro Viale en donde hablaba del conflicto docente. Recuerdo una expresión que usó: “la no comunicación”…
No hay comunicación posible, es tremendo.

Ahora además hay palos, literalmente…
Sí, además hay palos. Yo viví casi veinticuatro años en un país [Francia] donde día por medio se manifestaba. Un día manifestaban los médicos, otro día manifestaban las enfermeras, otro día los colegios, siempre. Ese país hasta hace muy poco era como un poco la cuna de la libertad. Ahora bien, por más que hay principios de guerra que todavía no se han desatado, por más que hay deliberaciones horribles que se hacen en favor de los poderosos y dejando de lado a los menos favorecidos, hay ciertos códigos que todavía continúan. Uno de ellos es la responsabilidad del Estado frente a la educación y frente a la salud. Esos son hechos ineluctables, no se pueden quitar de la noche a la mañana. Entonces después de haber pasado tanto, después de haber tenido —por suerte— tanto beneficios como tuvimos y que hoy no se quiere reconocer, después de haber ganado espacios para presentar las cosas que podíamos presentar, cada cosa era como presentarse en sociedad y que la gente, el pueblo, nunca dijo que estaba mal, nunca dijo que se sentían mal porque hablábamos como hablábamos, etc. Hoy en día aparece un cúmulo de personajes que están todos pagos, porque si no, no podrían hablar de otra manera, de la que hablan. Digo qué horror el dinero porque hace muchísimo daño. Bertold Brecht escribía sobre este tema. Después otros dieron ejemplos impresionantes para el teatro universal, como Las moscas de Sartre por ejemplo. Y cuando uno dice: “¿esto todavía lo seguimos luchando?”. Seguramente la gente del Estado Nacional actual desconoce estas cosas o no sabe quiénes son, no les importa tampoco. Nosotros parecemos en este momento personajes extraños que estamos hablando de la música, estamos hablando del teatro frente al hecho de que aparece una realidad de chicas muy jovencitas que salen demandando el favor a la sociedad de que se las mire un poco, que se las atienda más, que se las cuide más. Hay ahí una gran confrontación. El único que parece no darse cuenta es el Estado actual.

El año pasado la ex presidenta Cristina Fernández esgrimió un concepto muy interesante donde hablaba de conformar un frente ciudadano. ¿Cómo ve al colectivo de artistas en relación con ese frente ciudadano?
Está muy confuso todo. Mis colegas también, de un lado y de otro. Están confundidos, para decirlo mejor. De pronto dicen una cosa, mañana dicen otra. No para alguien como yo que está más allá del bien y del mal. A mí me parece que todo lo que hizo Cristina fue espléndido. Si un estado de la noche a la mañana conforma la posibilidad de crear cinco universidades que están llenas de jóvenes, trabajando, creando, estudiando. Cuando es ese el gobierno y el anterior a ella [el del ex presidente Néstor Kirchner] crea un símbolo —que ha dejado de serlo en este tiempo— como el Ministerio de Ciencia y Tecnología, que además crea la confraternización con toda América Latina como es necesario tener, porque iba a llegar este momento, era ineluctable. Toda la vida los que más tienen patean a los que menos tienen. Eso es así y no hay caso, no se da vuelta; pero podríamos habernos cuidado de otra manera. Podríamos haber respetado las cosas que se hicieron para bien y haber trabajado para esas cosas que se hicieron bien. Para que no llegue este momento donde nuestros maestros han pasado a la basura. A nadie le importa porque están las escuelas privadas y para eso están las familias que pueden pagar esas escuelas privadas. A quién le importa pensar en la escuela pública. ¿Para qué sirve? ¿Para esa gente pobre que no va a poder aplicarlo en ningún lado? Nosotros hacíamos vodevil con esto y la gente se reía porque era tan disparatado, decíamos por ejemplo: “a los jóvenes pobres no se les puede dejar opinar porque todo lo que dicen son pavadas, no entienden nada”. Pero nunca se tomó seriamente eso, porque parecía demasiado. Mientras tanto Borges escribía y todo lo que escribió es la reiteración de hechos que lamentablemente la gente mi edad sigue viendo. Yo estoy espantada de lo que veo hoy, de las cosas que se dicen. El otro día en la televisión había un señor al lado mío que decía: “esta gente no tiene cura hay que salir y matarlos, buscarlos y matarlos”.

Ese también es un signo de época, gente que ahora se siente habilitada a decir esas cosas que quizá antes lo pensaban, pero que ahora se sienten habilitados para decirlo.
Antes había un pudor que hacía que se pensara “¿cómo voy a decir esto?”. Es un horror. Hay que ver cómo se ha sembrado, a lo mejor se ha sembrado mal, vaya a saber cómo se ha sembrado. Cuando vi lo que pasaba anteanoche con los maestros era… “¿pero qué es esto?”. Volvieron la Noche de los Bastones Largos… ¿qué pasó? Cuando uno pasó eso no quiere repetirlo más. Entonces las señoras y los señores que han votado con el odio puesto, ahora no saben cómo salir de esto. No saben qué hacer. En fin, es terrible que nosotros no sabemos.

Desde el punto de vista de la comunicación es muy difícil poder romper ese cerco y además desde lo artístico también ¿no? Porque el hecho artístico no sólo es el goce estético.
En general nunca es el goce estético, nunca. Pero hay gente que lo toma por ese lado como para…

Obviar otras cosas
Claro, exactamente.

Susana Rinaldi en su despacho de AADI / Foto de Carla Parodi Almaraz

¿Cómo piensa el arte en estos tiempos? De qué manera el arte puede introducir cosas que quizás desde otro lugar se hace muy difícil.
Mirá si dejaran al actor producir. El problema es que el actor tiene la enorme dificultad de tener que trabajar para ganar porque ganar le permite seguir viviendo. Lo primero que fue atacado acá —porque fue una caja recaudadora— que crearon Cristina y Néstor, fue SAGAI. Eso no saben cómo tirarlo abajo. Están pensando todos los días cómo tirar todo eso abajo porque eso es poder. Los que defendemos esos lugares podemos llamarnos poderosos porque tenemos el beneficio del pueblo. Entonces ¿qué empiezan haciendo? Destrozando la imagen de los actores y de los intérpretes. Tenemos esas casas —como esta— que nos permite una independencia, entonces esa independencia no les conviene a los que quieren tomar todo para robarse ahí sí, para sanear todo. Eso es. Seguiremos discutiendo, seguiremos peleando. Nos tocó esto en Argentina.

Y poner el cuerpo…
¿Sabés por qué? Porque como decía mi maestro “este es un país sin memoria”. Lo decía en los años ’50. “Es un país sin memoria y sin eco”, decía eso porque era un revolucionario republicano que venía de Cataluña y sabía lo que decía.

Para terminar ¿qué significa el escenario en su vida?
Ha sido mi vida. Es muy duro pisar el escenario. No es un trabajo como cualquier otro. Es un trabajo distinto, hay que saberlo apreciar. No somos todos y cada uno estrellas fugaces que pasamos por ese lugar y quedamos como alguna vez… no, no. Somos seremos humanos que padecemos eso. Haber querido entregar nuestro caudal de conocimiento, de emoción y trascenderlo a cada uno de los que están en esa platea.

* * * * *

La riqueza de los conceptos elaborados por Susana Rinaldi pone de relieve su autoridad escénica, entendida como el resultado de la formación actoral y musical que recibió y para la cual destinó muchos años de dedicación. Es insoslayable la gratitud con que la intérprete evoca a sus entrañables maestros y que está presente en sus dichos a modo de reconocimiento y de valoración constante hacia ese pasado que ha sido determinante en su forma de ser artista.

En tiempos donde el discurso hegemónico ha adquirido mayor potencia y dada la dificultad por visibilizar la degradación a la que están siendo sometidas las mayorías —producto de políticas que sólo benefician a un sector de la población— la voz de Susana Rinaldi adquiere una potencia singular, debido a su vehemencia, a su rotundez y a la necesidad de muchos ciudadanos por sentirse reflejados en su propia voz.

El lugar desde donde “la Tana” piensa todas estas cuestiones está directamente relacionado con su posición subjetiva claramente afirmada en una fuerte convicción.

Javier Villa
Mayo 2017

Anterior                                                                                                                                             < 1 | 2 | 3

Seguinos en www.twitter.com/TdMargentina y www.facebook.com/tiempodemusica.argentina
__________
 
Espacio de Opinión y Debate
¿Qué te pareció esta entrevista? ¿Coincidís con lo que se dice? Dejanos tu punto de vista en nuestro facebook o nuestro blog. Hagamos de
Tiempo de Música un espacio para compartir.

Compartí esta nota en Facebook o en Twitter

 
Publicado el 02/05/2017
     
WebMind, Soluciones Web Contacto © Copyright 2006/2014 | Todos los derechos reservados