Miércoles 17 de Julio de 2019
Una agenda
con toda la música






Conferencias, cursos,
seminarios y talleres

Convocatorias y concursos
para hacer música

Buscador


FacebookTwitterBlogspot
 

Linda Watson, Iris Vermillion y Manuela Uhl : Tres mujeres en el laberinto straussiano
Por Ernesto Castagnino
 

Interpretación y estilo

Ninguna de las tres cantará el rol por primera vez. ¿Qué ha cambiado en su aproximación en estos años? ¿Cómo se da el trabajo con el direc- tor de escena en la construcción del personaje?

IV.— Debuté el rol no hace tanto, unos dos años y medio. Pero hay casos raros en los que al cantar un papel por primera vez se tiene la sensación de que fue escrito para uno, hecho a medida. Ese fue el caso para mí con Clitemnestra. Por supuesto que hay detalles añadidos y modificados, los colores eventualmente se vuelven cada vez más intensos y se va enriqueciendo con las mismas experiencias de vida. Se darán seguramente cambios sutiles de una producción a otra, pero la esencia del personaje seguirá siendo la misma, independientemente de la producción en la que esté. Hasta ahora he tenido la suerte de trabajar con directores de escena que parecían estar contentos con lo que yo tenía para ofrecer al papel, o al menos no han tratado de hacer cambios demasiado radicales o, peor aún, en contra de mi creencia y de mi personalidad. La clave, por supuesto, debe ser siempre la capacidad de llegar a acuerdos para crear juntos y no unos contra otros.

LW.— En mi caso pasaron unos cuatro años de mi primera Electra, y mi comprensión de su situación de vida se ha profundizado, dándole más matices a mi interpretación. Algo clave para mí fue comprender la fuerza motora que la mantiene decidida a matar a su madre.

MU.— Crisótemis está tan traumatizada como Electra por el asesinato de su padre. En un primer momento traté de expresar ese trauma a través de una especie de miedo a la vida o timidez. Vocalmente subrayé su euforia y su frenética esperanza pero me di cuenta de que esto la debilitaba demasiado. Para hacer su mensaje más creíble, subrayo su determinación, su amor fraternal por Electra pero sin dejar de lado los otros aspectos. Mi Crisótemis está mejor preparada que en épocas anteriores. En cuanto al trabajo con los directores de escena, nunca tuve problemas, al contrario, me gusta incorporar diferentes enfoques e interpretaciones. Hasta ahora siempre hemos encontrado la manera de ponernos de acuerdo.

¿Qué frase de sus respectivos personajes elegirían para definirlo?

LW.— “Allein!” (¡Sola!).

MU.— Crisótemis, como todas las heroínas de Strauss, está muy tironeada y por eso necesito al menos dos frases que representan su drama: “Ich bin ein Weib und will ein Weiberschicksal” (Soy una mujer y quiero vivir el destino de una mujer), un grito frenético para superar su trauma sin recurrir a la venganza; y la otra es “Immer sitzen wir auf der Stange wie angehängte Vögel, wenden links und rechts den Kopf und niemand kommt, kein Bruder, kein Bote von dem Bruder, nicht der Bote von einem Boten, nichts!” (Aquí estaremos, eternamente, como pájaros encadenados, volviendo la cabeza de izquierda a derecha, y nadie viene, ni el hermano, ni el mensajero del hermano, ni el mensajero del mensajero, ¡Nadie!), expresa la desesperanza y el vacío contra el que ella se rebela.

IV.— Es una pregunta difícil… pero tal vez “Ich habe keine guten Nächte” (No tengo noches tranquilas) resume los males de esta mujer bastante bien, como estar en una pesadilla terrorífica que no tiene principio ni fin.

Linda Watson (Electra) en una escena de Elektra, producción de Herbert
Wernicke, Festival de Baden Baden, 2010 / Fotografía de Andrea Kremper

En Salome y Elektra, a diferencia de su producción posterior, el planteo musical de Strauss es expresionista, por momentos casi brutal. ¿Se sienten cómodas en este estilo?

IV.— Sí, absolutamente. Abordé personajes encantadores y románticos la mayor parte de mi carrera y todavía me gustan todos ellos, pero un nuevo universo se abrió para mí cuando me aventuré en este repertorio más expresionista.

LW.— Sí, me siento cómoda con el estilo, adoro cantar este rol que es exigente física y musicalmente, uno de los mayores retos para una soprano. Sin embargo no hay un ‘enfoque brutal’ que se puede atribuir a la totalidad de mi personaje, también hay partes íntimas y tiernas.

MU.— Para mí cantar estos roles implica un desafío y un logro personal pero también es una forma de psicoterapia... ¡me encanta!

Tampoco hay en esta ópera una trama amorosa, en el sentido más tradicional. El estado de agitación y angustia es incesante… Debe ser una experiencia completamente diferente para una cantante de ópera.

MU.— Creo que no existen momentos más tiernos y encantadores que el canto final de Salomé, la escena de Orestes y algunos momentos de los diálogos entre Electra y Crisótemis, ambas están emocionalmente desnudas y transparentes. Por supuesto que el amado de Salomé está muerto y Orestes es hermano de Electra y Crisótemis, pero… ¿a quién le importa? Como soprano por una vez no tengo que abrazar a un tenor. No es lo habitual, pero también es muy intenso.

LW.— No estoy tan segura de que no haya trama amorosa: la ópera comienza con una escena muy íntima y tierna con su padre (su espíritu en realidad), luego están también las escenas entre ella y su hermano Orestes, además de algunos momentos de ternura entre ella y su hermana. Esta es una historia de amor como ninguna otra.

IV.— Sí, por supuesto que es una experiencia diferente, pero no es menos satisfactoria que lo otro. Es un cambio que puede venir naturalmente a cualquier artista y al ser humano en general, ya que la vida nos va mostrando sus caras más extremas y a veces no tan lindas.

¿Qué mensaje tiene esta ópera para nosotros hoy?

LW.— Las atrocidades cometidas en nombre del amor nunca triunfan. El amor triunfa.

IV.— Es la historia de una familia marcada por el odio y la violencia, un conflicto entre madre e hija, entre marido y mujer, un conflicto generacional, una historia de culpa y castigo, no tan diferente a las de la post-guerra y creo que es un mensaje que nunca pierde actualidad. Es un espejo que refleja nuestro pasado, presente y futuro, que se está desarrollando ante nuestros ojos y oídos.

MU.— Como diría Crisótemis: la violencia genera violencia. La única posibilidad de liberarse de los traumas, de la espiral de violencia, es renunciar a ella.


Imagen superior: Manuela Uhl como Cristótemis en la producción de Klaus Michael Grüber en el Teatro Real, 2011 / Fotografía de Javier del Real // Imagen inferior: Iris Vermillion como Clitemnestra en la producción de Johannes Erath en la Ópera de Graz, 2012 / Fotografía de Werner Kmetitsch

Anterior                                                          < 1 | 2 | 3 >                                                                    Continúa

 
Publicado el 29/10/2014
     
WebMind, Soluciones Web Contacto © Copyright 2006/2014 | Todos los derechos reservados